jueves, 4 de septiembre de 2014

El descuido


Con un suspiro comencé el viaje.
Traicioneros los recuerdos por mi mente
la tormenta desataron, sin pasaje
y sin permiso navegaron.

Con susurros convenció mi locura,
compañera de aventuras, presente
en cada estación; a la cordura
y así esta y la razón se alejaron.

Salí corriendo del cuarto
y entre todo lo olvidado,
¡qué descuido! pero en fin,
quedaron cuatro palabras.

Si no regreso a tu lado
cógelas, de este viaje no me harto.
Con cariño y para ti:
por favor, perdón y gracias.


12 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho, Ana Lía. De verdad.
    Besos

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  2. Al menos fue un descuido considerado, je, je. Saludos.

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    1. ¡Ohhhh! Pues sí. Eso parece. Muchas gracias Nahuel. Un abrazo.

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  3. Cuando la razón y la cordura se alejan,
    descuidos endiablados se quedan.
    Jeje me salió en rima, abrazos , muy bonito. Feliz domingo Ana Lía.

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    1. jajaja, sí. Gracias Alejandra. No sé si volveremos a cruzarnos con la razón y la cordura pero aunque les parezca mal, prefiero los descuidos endiablados. Son más divertidos.

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  4. Un poema excelente y esa mezcla de lapsus de realidad con la locura desatada le dio el toque de distinción. Te felicito amiga

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    1. Muchas gracias Jorge, un placer tenerte aquí. Un abrazo

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  5. Me ha encantado, Ana Lía. un abrazote grande.

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    1. Gracias de nuevo hermosa! Me alegro que te gustara. Un abrazo enorme!!

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